Se considera que una persona tiene sobrepeso cuando se tiene un índice de masa corporal (IMC) de 25 o más, mientras que se considera una persona obesa cuando alcanza un IMC de 30. Actualmente sabemos que ha medida que aumentamos de peso hasta alcanzar niveles de sobrepeso y obesidad, también aumentamos los riesgos para nuestra salud, disminuyendo con ello nuestra calidad y expectativa de vida.
Conforme aumentamos de peso y el perímetro de nuestra cintura se hace mayor, se suele producir lo que se conoce como síndrome metabólico, que provoca que nuestro cuerpo responda peor a la insulina. Esto hace aumentar el riesgo de desarrollar enfermedades como arteriosclerosis y diabetes tipo 2.
Aparte de estos, son muchos de los problemas de salud que se producen o se agravan por el exceso de peso, entre otros:
- Infarto de miocardio.
- Trombosis.
- Artosis.
- Asma.
- Hígado graso.
- Apnea del sueño.
- Cálculos vesiculares.
- Hernia de hiato.
- Hipertensión.
- Infertilidad.
- Diabetes gestacional.
- Algunos tipos de cáncer.
- Depresión.
Por todo ello, os recomendamos controlar vuestro peso y evitar así los problemas de salud que puede provocar. La clave está en tener un estilo de vida saludable con buenos hábitos de alimentación y la realización de una actividad física de manera regular.





