Aunque un zumo sea natural y recien exprimido, el consumir la fruta entera tiene para nuestro cuerpo mayores beneficios, ya que al exprimir la naranja perdemos la fibra que contiene, así como otros nutrientes como bioflavonoides que favorecen la absorción de la vitamina C. Además el zumo concentra los azúcares de varias naranjas, algo poco recomendable.
Excelente antioxidante, al ser una fuente de vitamina C, una naranja al día nos ayuda a protegernos de enfermedades cardíacas, a acortar los resfriados e incluso a combatir la anemía.
Aprovecha la temporada de invierno para recuperar la naranja de mesa.





