Una de las causas comunes de muchas de las lesiones urticantes de la piel al exponerla al sol , causando rojeces o úlceras, es la “erupción polimórfica lumínica” más conocida como alergia al sol, que aunque no es una verdadera reacción alérgica, se la conoce así debido a lo similares que pueden llegar a ser sus síntomas.
TRATAMIENTO Y PREVENCIÓN
Usualmente los pacientes que tienen los síntomas de la alergia al sol buscan en un primer lugar aquellos productos que reduzcan las molestias relacionadas con la inflamación y el enrojecimiento de la piel, como corticoides y aquellos que alivien el picor producido, como los antihistamínicos.
Tanto corticoides, como antihistamínicos, sólo alivian los síntomas, pero no van a la raíz del problema, para ello debemos tomar medidas preventivas:
- Acostumbrar a la piel poco a poco al sol y en la medida de lo posible evitarlo mediante el uso de sombreros y protectores solares adecuados.
- Evitar el uso de perfumes y cosméticos a la hora de estar en contacto con el sol.
- Consumir alimentos ricos en antioxidantes, vitaminas E, C y Omega 3.
Aunque los síntomas pueden llegar a ser muy molestos, estos suelen remitir a los pocos días si dejamos de exponer la piel al sol.





