La mayoría de las quemaduras se producen en el hogar, siendo las causas más comunes los líquidos calientes, sartenes, hornos, planchas, estufas, etc… por todo ello es muy importante es la prevención en el hogar.
Una vez producida, y siempre que la quemadura no sea de primer grado, lo primero que debería hacerse es sumergir la zona afectada durante unos 20 minutos en agua fría, después lavar con agua y jabón suave y aplicar un producto específico para el tratamiento de quemaduras.
NO DEBERIAMOS USAR EN NINGÚN CASO LA APLICACIÓN DE LOS SIGUIENTES REMEDIOS CASEROS:
- Aplicación de hielo.
- Aplicación de mantequilla.
- Aplicación de pasta de dientes.
- Aplicación de aceite de oliva.






